María se casó en Granada y tuvo claro desde el principio que quería un vestido de novia con encajes.
Fue en el estudio de Sofía Delgado cuando se enamoró de unas piezas de encaje de finales del siglo XIX y comprendió que su vestido tenía que ser diseñado y creado en su atelier. Los encajes se utilizaron para dar vuelo a la falda, complementándolos con otras piezas similares que se tiñeron a mano.
María complementó su look con un velo de organiza de seda con corte irregular y nuestros zapatos Tabita Alabastro personalizados con punta cuadrada y talón abierto.
Todas las fotografías son de Borea Photo




















